El viaje hasta la casa fue más rápido de lo que esperaba. O tal vez era su mente la que iba demasiado rápido, ocupada en recordar cada palabra, cada imagen, cada pedazo de información que Oliver le había soltado como si no fuera a cambiarlo todo.
El auto cruzó la ciudad bajo un cielo gris, y aunque el tráfico parecía fluir sin obstáculos, ella apenas prestaba atención. Estaba manejando por inercia, guiada más por la memoria muscular que por la consciencia, con las manos apretando el volante y l