El ambiente de la inauguración seguía impregnado de ese aire de celebraciones formales, donde la gente hablaba de negocios con sonrisas y elogios estratégicos. Pero para Valeska, la noche se estaba convirtiendo en un terreno minado de emociones, encuentros incómodos y verdades a medias que parecían acecharla desde cada esquina. Y ahora, frente a ella, con esa mirada de desprecio apenas disimulada, se encontraba Halley.
La presencia de la mujer siempre le había resultado incómoda, pero esta vez