Valeska caminó por los pasillos de la empresa con la cabeza en alto y una postura que reflejaba seguridad, aunque por dentro una ligera inquietud se aferraba a su pecho. Sabía que enfrentarse a un equipo nuevo nunca era sencillo, mucho menos cuando llegabas en circunstancias especiales.
El hecho de que Lisandro la hubiera elegido personalmente para liderar el proyecto la colocaba en una posición delicada. No era ajena a las habladurías de oficina ni a los prejuicios que muchos solían tener haci