Cuando regresaba a su alojamiento, escuchó a dos empleados susurrando que alguien importante estaba exigiendo responsabilidades desde arriba, e incluso había dado una orden terminante: si no encontraban a la persona desaparecida, todos perderían sus empleos.
¿Qué tipo de influencia, qué respaldo, qué poderoso patrocinador se necesitaba para conseguir algo así?
Carmen sentía que le hervía la sangre y casi quería salir corriendo para gritar a esos dos: ¡No tiene ninguna maldita influencia ni respa