—Mauricio, ¿fuiste tú quien solicitó el laboratorio C122? —preguntó Lucía sin rodeos.
—¿C122? —Mauricio se quedó perplejo, como si no entendiera la situación.
—He revisado tu proyecto actual y no requiere en absoluto el medidor CPRT —señaló Lucía.
Mauricio bajó la mirada. Su sorpresa inicial se había desvanecido, recuperando la compostura. Cuando volvió a levantar la vista, la confusión en sus ojos había sido reemplazada por una calma absoluta.
—Sí, yo lo solicité —confirmó.
Lucía y Carlos inter