Motivada por Alberto, la eficiencia de Lucía mejoró bastante. En solo una mañana, logró completar dos series de ejercicios. Mientras los corregía, Alberto se sorprendió al descubrir que la tasa de aciertos en ambos exámenes alcanzaba el 95%. Considerando que Lucía se había graduado hace tres años y recién retomaba sus estudios, no pudo evitar pensar: "¡Qué impresionante! Con razón Ana la valora tanto."
Ajena a los pensamientos de Alberto, Lucía se excusó para ir al baño. Sofía, al verla, la sigu