Miranda sintió que el mundo se derrumbaba frente a ella.
Las palabras del médico seguían repitiéndose en su mente una y otra vez.
Joaquín podía no volver a caminar.
Joaquín podía perder la vida que conocía.
La mujer que había intentado mantenerse fuerte desde que llegó al hospital finalmente no pudo más.
Las lágrimas comenzaron a caer por su rostro y rompió en llanto.
No era solo por el miedo de perder a Joaquín.
Era por todo lo que estaba ocurriendo.
Por la muerte de su suegro. Por el dolor de