Día doce — Mañana
La mañana del día doce llegó de una forma distinta para Erika.
No porque el laboratorio hubiera cambiado.
Las luces del techo se encendieron exactamente a la misma hora programada de siempre.
El sistema de ventilación emitía el mismo zumbido suave.
El reloj digital en la pared marcaba las 07:00 con su precisión impersonal.
Todo era igual.
Y sin embargo… algo se sentía diferente.
Erika estaba despierta desde hacía varios minutos antes de que la iluminación automática aumentara