Capitulo 44: Los Rumores Dicen... II
—Vaya sorpresa encontrarte aquí, querida.
Erika se detuvo en seco, ella no necesitaba voltear para ver de quien se trataba. Débora, impecable como siempre, con ropa cara y postura altiva, como si el mundo entero le debiera reverencias, internamente Erika maldecía a todo el mundo, no había un solo jodido momento de su tiempo libre en que dicha mujer no la estuviera siguiendo, primero en el supermercado y ahora esto.
‘‘Creo que Dios me odia, o se divierte con mis desgracias.’’
Erika giró lentamente, sintiendo que el pulso se le aceleraba de inmediato.
—Señora Débora —dijo con cuidado—. Qué coincidencia.
—Coincidencia o destino —respondió la mujer con una sonrisa que no tocaba sus ojos—. Te ves… distinta.
—He estado ocupada.
—Me lo imagino. Trabajando para Alessandro Miller… Un hombre tan poderoso. Tan… influyente.
Erika se irguió un poco, intentando no caer en la trampa.
—Es solo mi jefe.
—Oh, claro. “Solo”. —Débora le dedicó una sonrisa cargada de veneno—. ¿Caminamos? Quiero conversa