Mundo ficciónIniciar sesiónDespués, culparon a Sarah de su muerte. ¡Pobre chica! Pobre Álvaro que estaba perdidamente enamorado de ella.
Pero ella estaba enamorada de otro, de Sebastián y mientras veía en los ojos de su hijo atracción, amor, por ella, Sarah sentía todo eso por otro. Un día, sin darse cuenta bien cuándo, en ella también nació ese sentimiento y pensó que Álvaro tendría otra oportunidad, una mejor, de s







