Mundo ficciónIniciar sesiónLos nervios le estaban jugando una mala pasada a Sarah, que no sabía si confiar en su papá o no, en realidad, él sí había sufrido, pero…
—Ven conmigo, hija, te diré todo lo que quieras saber, pero ven, vámonos lejos de toda esta mierda, esto ya está podrido, no vale seguir aquí…
—¿Qué quieres decir?
—¡Vámonos! ¿Quieres? Ya no queda tiempo.
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