12. Una noche loca
—¿Puedo hacerles compañía?
Las chicas se sorprendieron al ver a Sergei en ese sitio tan alejado. Se levantaron y lo saludaron animosamente, como alguien que saluda a un compañero de aventuras pues presiente que la aventura se pondrá aún mejor.
—Qué sorpresa verte aquí. ¿Cuándo llegaste?— preguntó Irini.
—Ayer en la mañana— contesta Sergei.
Olga agrega:
—Te salvaste del estado de alerta que hubo ayer en toda la zona por la ola de frío. Estuvimos presas en el aeropuerto, hasta que una familia se