Cloe tomó a Fabrizio de la mano y prácticamente lo arrastró hasta la cama. En la otra mano llevaba la prueba de embarazo envuelto en un poco de papel, lo dejó en el velador y luego hizo que Fabrizio se sentara en la cama.
—El tiempo no pasará más rápido estando de pie —comentó mientras se acomodaba a horcajadas sobre él. Entrelazó los dedos detrás de su nuca—. Entonces, ¿cómo te sientes?
Esa era una pregunta ridícula si tenía en cuenta las acciones y expresiones de Fabrizio desde que la posibil