David de las Casas se deshacían solo en su despacho con los libros gritando a su oído que era un tonto.
En Alemania, Rean Lisboa se encontraba sentada cómodamente en el suelo de su sala de estar. Bebió un sorbo largo de jugo fresco mientras navegaba buscando alguna noticia reciente sobre la salud de su amiga sin memoria, aunque no había mucho en los medios que hablara de su estado actual. Sintió el característico sabor dulce y amargo de la mezcla de naranja y limón raspar la garganta.
Introdujo