David ayudó a su esposa a acomodarse en la camioneta, Miranda desvió inconscientemente la mirada a su entrepierna. El presidente la tomó del mentón.
—Ya fue mucho ejercicio entre ayer y hoy. Acotó mientras le colocó un beso en la esquina del labio inferior. Ella le detuvo y mordió sus labios en un beso apasionado..
—En mi opinión aún nos falta y tú cuerpo dice lo mismo. —insistió tanteando boas limitaciones del terreno que tenía por recorrer
—No vas a conseguir que re-agende otra vez con el ge