Mientras pasaban los días después de la cena, Keith no perdía las esperanzas, sentía que ahora que Jonathan de seguro había recibido las fotografías muy pronto Amy ya estaría completamente libre para él.
Por ahora sólo debía darle tiempo y mantenerse cerca de ella durante el día y por las noches era claro que Liz debía seguir satisfaciendo sus deseos, no presionaría a Amy, pero sabía bien que la presión llegaría de otra manera.
Por esos días Alice salía del hospital, aunque prácticamente d