Amy y Jonathan subieron a la habitación y guardaron rápidamente algo de ropa, las medicinas que Jonathan debía seguir tomando y los celulares que esta vez ya no pudieron dejar apagados, se subieron rápidamente en un carro que Jonathan tenía guardado en el garaje dejando el carro de Amy en el jardín de la casa.
Llegaron en menos de 10 minutos al pequeño departamento que ella había rentado durante ese tiempo y del que aún no había tenido oportunidad de entregar las llaves, decidieron seguir al pi