Amy se preparó poco antes de que dieran las cinco de la tarde, revisó su maquillaje mientras Jason la miraba conformándose de que en realidad se veía bien, aunque según él debía estar vistiendo un traje de gala y no como una ejecutiva para una reunión de negocios.
—Está bien tú siempre te vez linda lo sé, pero bueno ya no hay nada que hacer sólo que espero que no llegues hasta el desayuno a tu casa —dijo Jason sin poder controlar la risa.
—¿Qué te pasa? No señor yo sólo voy a una cena y na