Mundo de ficçãoIniciar sessãoMONSERRAT
Desde que Ignacio me contó la verdad, mi vida dejó de ser la misma. Intentaba mantenerme fuerte, organizada, enfocada… pero lo cierto era que vivía con un nudo en el pecho las veinticuatro horas del día. Cuidaba cada gesto, cada detalle, cada minuto que pasábamos juntos, y eso —aunq







