Al regresar del Moll, Sheila llevó a Vicky a su cuarto y tomaron un baño juntas. Luego de eso, cenaron en la habitación de ella y finalmente la niña se quedó dormida a mitad de su libro de cuentos.
La tomó en brazos y la llevó a su habitación, la acomodó en la cama, apagó la luz y regresó a la suya.
Estaba aplicándose la crema que siempre se ponía antes de acostarse a dormir cuando su celular comenzó a sonar.
¡Era Casanova!
Oh, no. Con el susto y el disgusto de lo sucedidohabía olvidado por