¿Acaso había mandado a alguien a buscar a Lucía?
Al pensarlo, recordó que en los últimos seis meses había pasado casi dos tercios de su tiempo en la casa principal.
No era imposible que ella hubiera tenido algún contacto con Sebastián.
—Averigua de inmediato a dónde la llevó ese hombre. Y además...
En ese punto, su rostro ya no mostraba la menor calidez.
—Déjalo, ve a investigar primero.
Lucas asintió:
—Sí.
Lucas se retiró.
Cuando Felipe se quedó solo, marcó directamente el número de Sebastián.