CAPÍTULO 76: LO QUE EL ALMA CONSTRUYE CON VERDAD Y AMOR, EL TIEMPO LO CONSAGRA Y LO HACE ETERNO
Han pasado ya cuarenta y tres años completos. Cuarenta y tres años desde aquella noche que quedó grabada a fuego imborrable en lo más profundo de sus almas, una noche que ni el paso de los días, ni la brisa salada del Caribe, ni el transcurrir de toda una vida podrán borrar jamás: una lluvia torrencial que caía sin descanso, tan fuerte que golpeaba el suelo y las paredes como si el cielo entero se partiera de dolor; un viento helado que aullaba entre las calles vacías, atravesando su ropa, su p