Lucía descubrió que llamar a Gabriel su novio era mucho más sencillo cuando nadie hacía preguntas después. El problema apareció tres días más tarde, cuando él llegó a su apartamento con comida, se sentó frente a ella y mencionó que uno de sus mejores amigos se casaba el sábado siguiente.
“Me invitó hace meses.”
Lucía levantó los ojos del recipiente que estaba abriendo.
“¿Y?”
Gabriel parecía demasiado cuidadoso.
“Quería preguntarte si quieres venir conmigo.”
Lucía dejó el tenedor.
Una boda.
No h