Lucía no pensó que decir te quiero cambiaría demasiado las cosas entre ella y Gabriel. Después de todo, ambos sabían desde hacía mucho que los sentimientos no habían desaparecido completamente. Sin embargo, durante los días siguientes hubo una cercanía diferente. No más intensa ni más exigente, solo más sencilla. Ya no parecían evitar ciertas palabras por miedo a que significaran demasiado. Gabriel podía despedirse diciéndole que la quería sin añadir nada detrás y Lucía podía responder sin sent