Él esperaba que se fuera, pero ella se quedó.
Se quedó, y cayeron de bruces en uno de esos sueños que Tyler conocía demasiado bien. El sueño donde Lexi vivía allí, con él. Dormía en su cama y dejaba sus cosas amontonadas en la encimera del baño. Cosas extrañas de mujer que a él le fascinaban, dada la cantidad de objetos que coleccionaba y lo poco que los usaba. Empezó a tararear de nuevo, pequeñas melodías desafinadas en voz baja mientras se movía por la habitación, y la enorme y desgarradora s