CAPÍTULO 51. No fue muy inteligente desembarcar...
Cuatro días antes.
Victoria supo que estaba llegando al final del túnel cuando las luces se hicieron menos tenues. Salió por una trampilla idéntica a la que había en la casa y se encontró delante de tres autos. Todos tenían las llaves en las guanteras, así que la muchacha optó por el menos llamativo, aunque los tres eran bastante sencillos.
Apenas la puerta del garaje se abrió, cuando el sonido de los disparos a dos calles de allí podía escucharse con claridad. Y para su sorpresa, las sirenas d