CAPÍTULO 52. ¿Niña?
Victoria ni siquiera sabía cómo se llamaba aquella ciudad, solo sabía que tenía un puerto y en ese puerto había barcos.
—Siga circunnavegando la isla, no se detenga, yo lo encontraré en uno de los puertos cuando lo necesite —le había dicho a Nico y el hombre no se había molestado en protestar o preguntar.
Victoria había crecido en un pueblito frente al mar Balear, y había hecho toda clase de locuras con sus amigos desde que era una adolescente. No podías crecer en un lugar así sin saber manejar