CAPÍTULO 71. Un deseo
Dos meses después.
Victoria abrió los ojos despacio, mientras miraba por la ventana del avión y se daba cuenta de que habían aterrizado. Sin embargo el paisaje no le resultaba familiar, o mejor dicho, sí le resultaba vagamente familiar pero muy lejano, como si perteneciera a otra vida.
Habían pasado una semana entera en Inglaterra, mientras Franco se reunía con Ruben Easton, el mayor capo de la mafia de Reino Unido y decidía el futuro económico de la ´Ndrangheta.
—Dinero por dinero es dinero, a