La chica; a diferencia de las otras, tenía una mirada salvaje, se veía como si estuviera lista para pelear en cualquier momento. El verla me enfurecía, su cabello estaba desordenado, su ropa arrugada, parecía sudada y no llevaba ni un poco de maquillaje. La miré de arriba hacia abajo; ¿por qué mi señor se interesó en ella?, simplemente no podía entenderlo.
_Bien, como sea. El horario es ajustado así que tenemos que apresurarnos.
_¿apresurarnos? -repitió como estúpida.
_hay que prepararte,