Pronto sería mi tercer aniversario en este trabajo. Puede que no se considerara mucho pero en este lugar lo era. Se podía contemplar uno de los trabajos más difíciles que existian. Por supuesto hablo de ser mucama.
No me refiero a cualquier mucama, hablo de trabajar para el señor Shandra Mënio. Se le conoce como una persona difícil, caprichosa y muy rígida, pero la paga es buena, muy buena. ¿Y quién no se arriesgaría por bastante dinero?
El primer día que entré a la mansión, quedé impactada por su aspecto. Era más joven de lo que la mayoría imaginaba, alguien con sus logros debería ser un anciano o al menos pasar de los 40's pero este era un hombre que apenas sobrepasaba mi edad, Además de tremendamente guapo y sexy, era totalmente mi tipo. Es vergonzoso, pero llegué a pensar que tal vez con un poco de esfuerzo se enamoraría de esta mucama inocente y tendríamos toda una historia donde él me convirtiera en su esposa y yo me volvería sumamente rica esposa de un hombre imponente con