Pronto sería mi tercer aniversario en este trabajo. Puede que no se considerara mucho pero en este lugar lo era. Se podía contemplar uno de los trabajos más difíciles que existian. Por supuesto hablo de ser mucama.
No me refiero a cualquier mucama, hablo de trabajar para el señor Shandra Mënio. Se le conoce como una persona difícil, caprichosa y muy rígida, pero la paga es buena, muy buena. ¿Y quién no se arriesgaría por bastante dinero?
El primer día que entré a la mansión, quedé impactada