_Eres un monstruo en todos los sentidos de la palabra.-había rencor en mis palabras.
_dime algo que no sepa. -dijo inclinando la cabeza con superioridad.
Me acariciaba el cuello con las llemas de sus dedos mientras me miraba de forma intensa. La chispa de enojo no había desaparecido de sus ojos así que sabía muy bien el peligro que representaba.
_No le hagas nada. Es lo único que pediré. - bajé la mirada en un gesto de sumisión.
Me sentí avergonzada de tener que ceder ante él. La impotencia