Al ver la escena no lo pensé dos veces. Me acerqué cojeando llamando su atención.
_Si te molesta tanto lo que pasó ayer, con quien deberías desquitarte es conmigo.
Él quien solo había estado mirando al pobre hombre a sus pies se giró para verme sin quitar el cañón que se dirigía al mayordomo.
_Esto no te incumbe, solo lárgate.
_Lo hace, después de todo, debe dolerte mucho. - le sonreí de forma irónica.
Él frunció el ceño y dejó de apuntar, pero caminó directo a mi.
_al parecer el castigo de anoche no fue suficiente.
_Destrózame las piernas si quieres, pero esto es entre tu y yo.
_¿preocupada por gente desconocida?- pareció decirlo con burla a pesar de que su expresión no cambió mucho.
_me preocupa que actúes de esa forma por lo que hice.
Levantó su mano para acariciar mi rostro y este dió un recorrido hasta mi cuello donde se detuvo.
_¿me odias?
_Odio que te creas con derecho a todo.
Shandra sonrió levantando alto las comisuras de sus labios, y aunque se