Al ver la escena no lo pensé dos veces. Me acerqué cojeando llamando su atención.
_Si te molesta tanto lo que pasó ayer, con quien deberías desquitarte es conmigo.
Él quien solo había estado mirando al pobre hombre a sus pies se giró para verme sin quitar el cañón que se dirigía al mayordomo.
_Esto no te incumbe, solo lárgate.
_Lo hace, después de todo, debe dolerte mucho. - le sonreí de forma irónica.
Él frunció el ceño y dejó de apuntar, pero caminó directo a mi.
_al parecer el