_Que obediente estás.
_Tengo prisa. Si pudieras terminar rápidamente lo agradecería.
Una risita baja sonó desde su dirección.
Me senté encima suyo poniendo mi trasero en su ereccion. No me sorprendió que ya estuviera en ese estado. Me removí un poco tratando de acomodarme aunque tal vez desde su perspectiva parecía más una provocación.
_No prometo nada.- Con ambas manos comenzó a frotar mis muslos que yacían descubiertos.-Sabes muy bien lo mucho que disfruto estar dentro de ti.
_Po