SERA
Miré la nota por quincuagésima vez antes de dejarla caer con cuidado sobre mi cama.
Encuéntrame antes de que ellos te encuentren a ti.
¿Encontrar a quién? ¿A mi madre? Pero ella estaba muerta. Las autoridades habían encontrado su cuerpo cerca de las zonas de trapicheo; al parecer, había sufrido una sobredosis. Suspiré y me levanté despacio, sin querer darles vueltas a la muerte de la única mujer que estaba segura de que me había amado. Me limpié las lágrimas y salí con calma, buscando a la