CAPÍTULO 30: LAS SOMBRAS DEL PASADO (POV ISABELLA)
El rechazo de Alexander me había dejado un frío en los huesos que ni siquiera el jersey de lana más grueso podía mitigar. Mientras bajaba las escaleras, sus palabras —*"eres una propiedad defectuosa"*— se repetían en mi mente como el eco de una sentencia. Me senté en la mesa de la cocina, con la mirada perdida en el vapor que subía de la taza de café, sintiéndome más pequeña que nunca en esta inmensa jaula de madera y piedra.
Elena entró en la