A eso de las cinco o seis de la tarde, Mariza regresó, les pidió a las empleadas que prepararan la cena y la familia se sentó a la mesa a comer.
Alina bajó a cenar al comedor, algo insólito en ella. Su régimen para perder peso estaba dando buenos resultados, ya se mantenía en un peso estable, y con el ejercicio para quemar grasa, se veía bastante delgada.
El padre de familia tenía mucho trabajo en el corporativo y casi nunca cenaba en casa. En la mesa solo estaban Mariza, Uriel, Lia y Alina. El