…Durante el almuerzo en el comedor común donde agentes de todas las agencias comían juntos Nick se sentó con Carter aparte.
—Esto se está saliendo de control —murmuró Carter—. Miller me preguntó qué hace un equipo de INTERPOL entrenando civiles aquí. Si Scott se entera...
—Scott está ocupado con lo de Sicilia —respondió Nick—. Y necesitaban esto. ¿Viste a Isabella? ¿A Charly? Están listos.
—Listos para qué, Nick —preguntó Carter, serio—. ¿Para una guerra que no deberían pelear?
—Para sobrevivir —respondió Nick—. Y eso es todo lo que pido.
En ese momento, Miller se acercó a su mesa. —Walton, una palabra.
Nick se levantó.
—Sé qué estás haciendo —dijo Miller en voz baja—. Y aunque normalmente reportaría esto, te debo una. Pero cuidado: hay ojos en todas partes. Incluso aquí.
— ¿Ojos de Scott?
—Peores —respondió Miller—. De gente a la que no le gusta que los civiles jueguen a ser soldados. Termina tu entrenamiento y vete. Hoy.
Mientras Nick terminaba de hablar con Miller, una voz femenina