—Voy a dejar el mandil, enseguida regreso —solté dejandole a Tyler la libreta con los pedidos.
Me encaminé a la cocina, donde Ashley estaba lavando unas tazas.
—Malas noticias —susurré—. Tyler me está sacando de la cafetería, no podremos hacerle el interrogatorio sobre lo que pasó ayer.
—Le preguntaré en tu ausencia —dijo secándose las manos—. ¿Está bien?
—Sí, solo mantente en contacto, Milena armó un chat grupal.
Escuché a Keydan llamándome, me despedí rápidamente y dejé el mandil en el perche