Capítulo 58: Abstinencia.
Me desperté con el ruido de la alarma, aunque hubiera deseado seguir durmiendo. Había descansado toda la noche sin ningún problema, eso era cortesía del chico que se estaba duchando en mi baño. Aunque recibió quejas de mi parte, Keydan no se cortó al momento de aparecerse en mi habitación bajo el concepto de pijamada. Y yo no pude resistirme ni decirle que no a las golosinas que traían en una bolsa.
Dormir abrazada a él resultaba ser el mejor somnífero. El problema era la mañana siguiente, leva