Luego de una mañana agitada ya que, a diferencia del día anterior, el clima prometía una calurosa tarde. La gente iba y venía como loca, aún así Tyler, Maya y yo nos las arreglamos bastante bien para mantener la cafetería en pié.
Se acercaban los finales, lo que prometía un nuevo año universitario y, al estar situados cerca de la universidad, la gente aparecía cada vez más. En días así, me preguntaba cuán lleno se vería un día normal.
Al medio día agradecí que Ashley y Alex nos hicieran el rel