Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa mañana siguiente a la reunión diplomática, las portadas de todos los periódicos repetían lo mismo:
“Aelin se proclama más allá del apellido” “La mujer que levantó un imperio sola” “Celeste, en silencio ante la renuncia de Aelin” Las televisiones transmitían una y otra vez el momento en que Aelin, frente a un salón repleto, le dijo a su hermana: “Quédate con tu linaje, Yo lo renuncio. Mi poder no depende de un apellido.” Isabella a






