Ahora era el momento, para que Aelin hiciera su presentación triunfal, no se iba a mostrar al público su imagen sino, los hechos.
La invitación llegó como un susurro de oro entre las altas esferas.
Un sobre negro con detalles en filigrana dorada, sin remitente, sin logotipo, solo una frase grabada en el interior y la dirección y la firma:A. Vólkova
Durante días, las redes sociales, los medios y las conversaciones privadas se inundaron de rumores: ¿Quién es A. Vólkova?
Nadie tenía certezas.