Mi padre tenía razón, lo mejor era ser honesta con él, me había terminado el guiso y hablé con mis amigas de como me sentía, de todo lo que había pasado, ellas me pidieron disculpas por haber pensado que le temía a mi madre, me dijeron que debí haber hablado con ellas de como me sentía, les dije que no tenía importancia ahora, que ya estaba bien con mis padres, que todo se había arreglado con mi madre, nos dimos un abrazo grupal, mi madre salió de la habitación y dijo que Kaleth pedía verme, en