Estaba feliz de que Kaleth me hubiera perdonado, de verlo ser tan él, un joven lleno de madurez y ternura. Yo había decidido empezar a darle la talla a lo que el merecía una mujer segura de si, teníamos a nuestra hermosa hija y ella merecía algo sano, junto a él estaba segura comenzaría una vida maravillosa y seríamos los mejores padres, se habían llevado a nuestra pequeña Sol, el se quedó callado conmigo, no podía con la felicidad al verlo tan feliz, planeado tanto. —kaleth te amo, te amo muc