20. EL MATRIMONIO DE MARTA
Estoy sentada en la iglesia, al lado de mi madre, luciendo mis mejores galas. Todo a mi alrededor es hermoso: las flores desprenden su delicado aroma, llenando el aire con una fragancia embriagadora que realza la solemnidad de este lugar sagrado. Sin embargo, en mi corazón, todo parece pintado de gris.
El tiempo parece haberse ralentizado, como si quisiera torturarme, obligándome a grabar este momento con una precisión dolorosa. Martha avanza al compás de la marcha nupcial, su sonrisa satisfech