Jasemin.
El dolor no fue lo último que sentí, fue el sonido lejano y distorsionado, como si viniera desde otro lugar o desde otra vida. Ese sonido del metal chocando, de un cuerpo cayendo cerca, voces gritando algo que no alcanzaba a entender y luego todo empezó a romperse dentro de mi cabeza en fragmentos sueltos que no lograba unir.
—…no… la maten…
—…rápido…
—…¡atrás!
No sabía si esas voces eran reales o si mi mente estaba intentando sostener algo que ya no existía, el frío empezó a subir des