PARTE II. CAPÍTULO 41
—¿No te estás enamorando? —preguntó Teresa, luego de ver a su hijo completamente nervioso por estar a punto de casarse.
—¿Desde cuándo el nerviosismo en síntoma de enamoramiento? —preguntó Sabino, mirando a su madre como si la mujer hubiera perdido la cabeza.
—Es el primer síntoma —declaró de manera burlona la mayor—, sin embargo, no digo que te estás enamorando porque te veo nervioso, es por cómo la vez, por cómo la tratas y por cómo hablas de ella.
Sabino no dijo nada, lo cierto era que él ta