PARTE II. CAPÍTULO 28
—Creo que deberíamos conocernos un poco —declaró Sabino luego de cerrar la puerta de esa habitación que no estaba siendo ocupada por ningún paciente—. Es decir, quisiera saber todo sobre la madre de mi hijo.
Marisa asintió, eso era algo que ella había pensado antes de sentir que su corazón se rompía por ver a su hermana despidiéndose de su bebé y de que, luego de que él llegar a sus brazos, ahora como su hijo, se había curado por completo.
—Yo creo que debería empezar por decirte que no vivo en