PARTE II. CAPÍTULO 29
Lo escuchó comenzar a llorar e hizo una pequeña rabieta, y la otra madre cerca de ella hizo lo mismo, entonces una fuerte risa resonó en ese lugar, obligando a las dos hermanas Carson a abrir un solo ojo y mirar con una expresión graciosa al hombre que se había reído de ellas.
Alejo había llegado temprano al hospital, y entró a esa habitación para encontrarse a ese par de hermanas completamente dormidas, entonces se acercó al cunero y se encontró con los dos niños dormidos también, y quiso toma