PARTE II. CAPÍTULO 24
Sabino entró corriendo al hospital, y se encontró con Alejo esperando junto a una joven cuyo rostro le confundió un poco, y es que, para quienes las veían por primera vez, no era difícil que confundieran a Marisa con Meredith, o al revés, pues ambas tenían facciones muy similares.
—Me alegra que llegaras —declaró Alejo, un poco intrigado porque, ese hombre, comenzara a caminar lento un par de metros antes de llegar a ellos—. Solo dejarán pasar a uno a la sala de partos, pensé que nos echáramos